Marketing de guerrilla: Cómo lograr la atención del consumidor

La clave principal del marketing de guerrilla es saber gestionar el recurso inmaterial más escaso: la atención.

El problema de los spots, las cuñas…es que ya forman parte del paisaje mental del consumidor. A lo largo del día recibimos tantos de estos “impactos” publicitarios – una media de 3.000 al día-, que estamos inmunizados a ellos y muchas veces incluso los esquivamos.

Cuando encendemos la televisión ya sabemos que en algún momento una pausa publicitaria va a interrumpir el programa que estamos viendo y si queremos sortearla basta con hacer zapping o aprovechar el momento para ir a pasear al perro.

El problema es que la publicidad vive de ese recurso tan valioso y cada vez más escaso: la atención. Y… ¿cómo lograr la atención?

Quizás la forma más efectiva sea  huyendo de aquellos canales que están tan publisaturados, donde nuestro anuncio tiene que competir en atención con otros muchos y donde el consumidor ya espera recibir publicidad. En cambio, hay situaciones o lugares en los que la persona tiene un tiempo de atención disponible y donde no interrumpimos nada, donde podemos hablar a solas con el consumidor (one to one) y captar su atención.  Por ejemplo, el trayecto de un ascensor, el andén de un tren…

La forma más efectiva de captar la atención es generarla, no comprarla o, lo que es lo mismo, captar la atención del consumidor en lugar de perseguirle.

Pensemos que a la gente no le gustan los anuncios, le gustan las experiencias que poder contar. Le da igual si hay una marca, siempre y cuando haya una experiencia.