Tanto uno como otro, ambas versiones, son una ampliación de HTML y CSS. No son más que una extensión, un superconjunto que forma parte de sus presentaciones iniciales aunque, es cierto, que añaden nuevas etiquetas y atributos adicionales a los que conocemos tradicionalmente en el desarrollo web.  Estos conceptos en diseño se estructuran, por tanto, sobre otros básicos de aplicaciones web.

El lenguaje web es un modo de comunicación en constante desarrollo mucho más sencillo de lo que a priori nos indica su terminología. Hace ya algún tiempo que conocemos las dos nuevas revisiones de lo que es el lenguaje básico de la World Wide Web, HTML. En concreto, la versión 5. Para quienes menos lo conozcan o no estén familiarizados, estas siglas hacen referencia al HyperText Markup Language, cuyo desarrollo está regulado por el consorcio W3W. Es la estructura de nuestra casa en el diseño web y supone un avance más que grande respecto a la anterior versión, HTML4, que data nada menos que de 1999. Desde esa fecha no se había revisado este código de programación, motivo por el que se han venido buscando soluciones de Flash.

En este contexto, aunque se ha venido trabajando con HTML5 de modo experimental, ya hay muchos desarrolladores web que se han lanzado de lleno a probar esas mejoras, avances, ventajas que presenta respecto a su antecesor HTML4. En sentido, aquí va el primer aviso a navegantes: es recomendable que los usuarios actualicen la versión más nueva de su navegador de referencia para poder hacer uso del HTML5.

Respecto a CSS, representa todo lo que se incluye dentro de la estructuración de esa casa que es el HTML. Su versión anterior es también antigua. El CSS2 data de 1998 aunque se retocó en 2007. Este retraso en su actualización ha limitado mucho las posibilidades de dar un toque distinto a nuestro sitio web. Lo mismo que ha venido ocurriendo con las opciones de HTML.

 

HTML5 y CSS3

 

Aquel junto al CSS3 suponen a día de hoy un reto, ya que de su fase de experimentación se está forjando ahora mismo el futuro del desarrollo web de aplicaciones y algo que es todavía más trascendental en una etapa de plena eclosión de las aplicaciones y utilidades de la telefonía móvil a modo de ordenador personal. Y es que de esta versión de HTML y de CSS se desprende la única nueva tecnología multiplataforma que sirve para la creación de todas las miles de nuevas aplicaciones que estamos conociendo a diario en dispositivos móviles. Por ejemplo, el peso de HTML5 es tan grande que se está empezando a imponer al casi omnipresente Flash para las reproducciones de vídeo en la web. En este hecho también ha tenido que ver, en materia de diseño web y diseño gráfico, la actitud reacia del difunto Jobs a abrir la puerta al Flash en iOs, lo que ha allanado el camino al HTML5 con claras ventajas sobre su antecesor, HTML4.

Los expertos aconsejan el empleo de varias herramientas para iniciarse en el uso de HTML5 y la construcción de las apps basadas en el desarrollo de aplicaciones para la web y para móviles. Algunas de ellas son de sencillo uso para un nivel de usuario, por ejemplo Radi, una aplicación de diseño visual para Mac OS X que no requiere de aprender código alguno y produce un código 100% estándar en HTML5 y JavaScript, el otro gran componente de la triada junto a CSS. La gran ventaja es su uso gratuito y que es muy visual a ojos de cualquiera por las animaciones que permite crear. En la misma línea, y sobre el HTML5, también encontramos el Tumult Hype, aunque ya para niveles más expertos.

 

HTML5 y CSS3

 

Sobre HTML5 y CSS3 se pueden realizar aplicaciones en otras herramientas diseños tanto para juegos como animaciones. Es el caso de CocoonJS y Sencha. Aunque si lo que te interesa es crear un sitio web con todo lujo de detalles incluyendo incluso fuentes personalizadas y gradientes de CSS3, el FLUX es una de las mejores opciones para trabajar en diseño web en HTML5 con soporte completo para HTML y CSS.

Estas son solamente unas pinceladas de la apuesta de Google, Apple y Microsoft, la de HTML5+CSS3 y Javascript que nos permiten un resultado que visualmente es mucho más atractivo, pero también es más rico porque presenta miles de posibilidades de vídeo, gráficos, fotos, imágenes vectoriales y, en definitiva, hacer de nuestra página web, un site más completo y más interesante.  Javascript es básico para articular tanto HTML como CSS (en sus actualizaciones) porque como lenguaje de programación permite hacer los cambios necesarios y colocar cada cosa en su sitio. Todo, combinado, dota a los sitios web de muchas más posibilidades que antes, una tecnología con efectos hasta ahora imposible y grandes recursos para estos desarrolladores.

 

Fuente: madrid2noticias.com