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Copenhaguen wheel” convierte nuestra bicicleta en un hibrido aportando una ayuda en los terrenos montañosos»

El premio del concurso 2010 James Dyson Award (Fundación James Dyson) que este año tenía como lema «Diseñar algo que resuelva un problema»,  lo ha ganado un pequeño equipo de estudiantes del SENSEable City Lab, MIT, con un proyecto denominado «Rueda Copenhagen» (The Copenhagen Wheel) que consiste en un motor eléctrico que se conecta a cualquier bicicleta y la convierte en un híbrido inteligente que cuenta además con un sistema de engranaje que ayuda a los ciclistas en los terrenos montañosos y en las largas distancias, y sensores para compartir información y datos con otros ciclistas …

 

La «Rueda de Copenhaguen» es un sistema para la movilidad urbana sostenible que trata de mejorar la experiencia de montar en bicicleta, ofreciendo una alternativa de transporte rentable para los coches y fomentando una comunidad de ciclistas en las ciudades. El dispositivo de un diseño cuidado en los detalles y elegante, transforma rápidamente la bicicleta en un híbrido eléctrico. Con su color rojo básico, contiene en su interior un motor, baterías y un sistema de engranaje interno que ayuda a los ciclistas a superar terrenos montañonos y abordar largas distancias con un esfuerzo mínimo. Pero también incluye, y quizá es uno de sus grandes atractivos, sensores de localización que proporcionan datos para las aplicaciones móviles relacionadas con el ciclismo. Los ciclistas pueden usar esta información para planificar saludables rutas en bicicleta, logrando objetivos de ejercicios ó creando nuevas conxiones con otros ciclistas.

Este equipo de estudiantes empezó a investigar en el proyecto en el año 2008, en el municipio de Copenhagen, y descubrió que pequeñas dosis de tecnología podían mejorar la experiencia de la bicicleta y para ello se centraron en los cuatro principales obstáculos que la gente se encontraba con la bicicleta: la distancia, la topografía, la infraestructura y la seguridad, y se pusieron a pensar en como podían superarlos.

Confieso a mi estimado cibernauta que cuando conocí los proyectos que se presentaban al James Dyson Award (el  premio consiste en 10.000 Libras (11.971 euros) y 10.000 Libras para el Departamento correspondiente de la Universidad a la que pertenece el diseñador), voté el proyecto «Solar Grid, módulos solares flexible en forma de rejilla solar que permite el diseño de superficios y fachadas», aunque todos los proyectos tenían méritos más que suficientes para hacer con el galardón. «La Rueda de Copenhagen» tiene, además de mérito, muchas probabilidades de que sea una realidad pronto. Seguro.

Autor: Alicia Calderón